espacio vital

Tanto espacio vital como un halo engrosando el cuerpo, manos extendidas sobre la obesidad del aire necesario.

Tan sencillo invadir las zonas intangibles, inmensos límites ocultos, fronteras, cerraduras, cajas blindadas, distancia protegida.

Animal salvaje marcando territorio, atrofiado en el instinto de supervivencia.

Supervivir es tensar los sensores, mantener la guardia y la guarida contra todo lo extraño y todo es tan extraño.

Manadas que confunden los códigos, manadas y patrones como flechas a seguir.

La incertidumbre no admite confianza.

Lo aleatorio es un campo de minas donde ha crecido un bosque y una casa, donde nacen las flores, donde la luna mengua, donde la tarde cae y vuelve.

Lo aleatorio es un pantano de aguas ya tranquilas bajo miradas rápidas, y un pantano no es más que litros de silencio, un bosque, una casa, un pozo y un colegio, líquido callado sobre el grito y el miedo, aleatorio así como un campo de minas estallando el recuerdo.

lola lópez-cózar

tus manos en mis manos



Tu sonrisa es la paz que busca mi cansancio bajo el agua. El torrente de amor rompiendo sus compuertas. Lo elemental al fin en tu mirada. Las bromas que relajan a tanto nervio absurdo, invasor de lo simple y momentáneo.

Tu sonrisa de niño que despierta buscando una caricia a su mundo perdido, dejándose llevar por su mundo encontrado, preocupado en olvidos y memorias.

Lo demás queda fuera y nada importa. No hacen falta palabras para estar a tu lado. Una mirada apenas nos dice lo que nadie entiende en cien mil años.

Tus manos en mis manos, es lo único sólido que he encontrado.

lola lópez-cózar

radiografía del olvido

Vas dejando de ser para estar solamente. El olvido instalado en la mirada y la sorpresa en guardia.

Te vas desdibujando mientras se borran nombres y se borran rostros, mientras se borran meses y estaciones, mientras se rompen las secuencias de la vida, y el ser no es fui sino seré, una página en blanco, un centímetro de lápiz para decir todavía, un diccionario bajo la lluvia lenta que emborrona las letras hasta no poder preguntar dónde es aquí, cuándo es ahora, quién es esta mujer que me mira de frente, toca mi mano si la toco y me devuelve el frío que viene del origen del recuerdo, apenas una niña inventando el relato que le falta.

Tu ser solo está en los demás, esos desconocidos que interrumpen tu paso para hablarte, para decir ayer y preguntar por el trozo de estar que aun te queda.

Te vas haciendo chica poco a poco. Redescubres las flores cada cinco minutos, el color de las nubes y el brillo en los semáforos. Descubres, mejor dicho, el re es cosa de los otros, de los que son conscientes que petir no es un verbo correcto, que han aprendido a respirar profundo la tristeza que lanza las palabras al vacío y las vuelve a traer dibujando sonrisas en sus labios para reiterar sin cansarse, como un coro, el estribillo que da forma a tu canción.


lola lópez-cózar

camino de alejarse

Camino de alejarse, un paso tras de otro, una mochila apenas con la paciencia exacta tirando los recuerdos que retienen.

Dejar partir partiendo sin partirse. Kilómetros de aire despejando las dudas, sin nada que buscar al fondo de los pies, sin nada que buscar a un palmo de los ojos.

El mundo es muy distinto a ras de asfalto y el tiempo es más sencillo cuando solo es presente.

lola lópez-cózar


me basta


Cuando te pienso así, sacando todo el aire de mi pecho, dejando pasar la lluvia balsámica del miedo, arropando el otoño con tu peso, mordiendo la tarde al margen de las luces, del tráfico, del tiempo.

Cuando te pienso así, entre dos soledades y una misma persona, siento la suerte buscándote en la música, en el olor que dejas para que te respire.

Tú, que no arañas mis ojos con ninguna promesa y me alejas del frío que presiona las lágrimas que de ayer me quedaron, del gris que miente en el amor hasta dejarlo en guerra.

Tú, que manejas mi cuerpo como nadie lo hizo, que extiendes mi horizonte hasta gritarte basta.

Cuando te siento así, sé que ha valido la pena dejar el escapismo como marca, quedarme en tu encuentro y descubrirte, y dar fe con toda la confianza de no tener que huir más nunca de mi lado, porque a mi lado estás, y eso me basta.

lola lópez-cózar