radiografía del olvido

Vas dejando de ser para estar solamente. El olvido instalado en la mirada y la sorpresa en guardia.

Te vas desdibujando mientras se borran nombres y se borran rostros, mientras se borran meses y estaciones, mientras se rompen las secuencias de la vida, y el ser no es fui sino seré, una página en blanco, un centímetro de lápiz para decir todavía, un diccionario bajo la lluvia lenta que emborrona las letras hasta no poder preguntar dónde es aquí, cuándo es ahora, quién es esta mujer que me mira de frente, toca mi mano si la toco y me devuelve el frío que viene del origen del recuerdo, apenas una niña inventando el relato que le falta.

Tu ser solo está en los demás, esos desconocidos que interrumpen tu paso para hablarte, para decir ayer y preguntar por el trozo de estar que aun te queda.

Te vas haciendo chica poco a poco. Redescubres las flores cada cinco minutos, el color de las nubes y el brillo en los semáforos. Descubres, mejor dicho, el re es cosa de los otros, de los que son conscientes que petir no es un verbo correcto, que han aprendido a respirar profundo la tristeza que lanza las palabras al vacío y las vuelve a traer dibujando sonrisas en sus labios para reiterar sin cansarse, como un coro, el estribillo que da forma a tu canción.


lola lópez-cózar

camino de alejarse

Camino de alejarse, un paso tras de otro, una mochila apenas con la paciencia exacta tirando los recuerdos que retienen.

Dejar partir partiendo sin partirse. Kilómetros de aire despejando las dudas, sin nada que buscar al fondo de los pies, sin nada que buscar a un palmo de los ojos.

El mundo es muy distinto a ras de asfalto y el tiempo es más sencillo cuando solo es presente.

lola lópez-cózar


me basta


Cuando te pienso así, sacando todo el aire de mi pecho, dejando pasar la lluvia balsámica del miedo, arropando el otoño con tu peso, mordiendo la tarde al margen de las luces, del tráfico, del tiempo.

Cuando te pienso así, entre dos soledades y una misma persona, siento la suerte buscándote en la música, en el olor que dejas para que te respire.

Tú, que no arañas mis ojos con ninguna promesa y me alejas del frío que presiona las lágrimas que de ayer me quedaron, del gris que miente en el amor hasta dejarlo en guerra.

Tú, que manejas mi cuerpo como nadie lo hizo, que extiendes mi horizonte hasta gritarte basta.

Cuando te siento así, sé que ha valido la pena dejar el escapismo como marca, quedarme en tu encuentro y descubrirte, y dar fe con toda la confianza de no tener que huir más nunca de mi lado, porque a mi lado estás, y eso me basta.

lola lópez-cózar

mi mundo no es de este reino

Me duelen las pestañas de acariciar paisajes, de ver brotes de mar sobre arenas que tragan, que escupen los escombros de lo que fue una luz y ahora es frío, de lo que fue el amor, la confianza.

 Me duelen las pestañas de mirar y no ver que están de oferta, que se venden por tres aunque sea a la izquierda.

Voy cerrando los ojos ante tanta muñeca, cuando intuyo jugadas de las niñas objeto, las niñas, las de siempre, las de tantos colegios, las de todas las calles, las niñas disfrazadas de fina porcelana, sujetas a sus trenzas como si fueran vientos y buscaran escalas, de liana en liana siempre son las que llegan, las nuevas, las extrañas.

Voy cerrando el reflejo de todos mis caminos, mi mundo no es un reino, no hay un solo guisante debajo del colchón porque el hambre lo huele y da las gracias, nadie besa a las ranas que llenan las acequias, está bien que el aliento huela a insecto y a vida, nadie precisa séquitos que zumban mientras comen la boca y las entrañas.

Voy cerrando los ojos como si ya no viera, como si me marchara al origen del tiempo donde no había zapatos que calzar, y la sombra del árbol no tenía segundas ni refrán.

lola lópez-cózar

tanta luz


Tanta luz para decir mejor, para pensar así, así será lo que de ser se acaba, así será el sentido común, así será cada golpe de tiempo, un trueno silenciado por la luz, esa luz sorda como un grito retenido, como un puñado de arena en las encías, como un tumulto adiestrado para decir lo mismo.


lola lópez-cózar